Compartir piso, como evitar el apocalipsis final entre compañeros

muebles piso duplex

Claves para una buena convivencia con tus compis de piso

Si en septiembre llegarás a la ciudad para vivir tu particular aventura en la universidad es muy probable que también te vayas a estrenar en el excitante arte del ‘compartir piso’. Tanto si te independizas con amigos como con gente que no conoces, ha llegado el momento de que eches un vistazo a lo que vamos a contarte… ¡Vamos allá!

Que la limpieza te acompañe. En un piso compartido hay una verdad absoluta: tu habitación es tu templo. Todo lo que quede fuera de ese espacio, hay que cuidarlo. Y la clave para cuidarlo es la cooperación. Haceros con una pizarra en la que reflejar un calendario de tareas semanales. Un piso limpio es un piso que se comparte feliz.

Lista de invitados VIP. Las cenas pre-fiesta en casa son un clásico, pero no te olvides de que vives con más personas. Consensúa primero y no conviertas tu casa en un restaurante ni en zona 0.

Alimentación personalizada. A la hora de compartir piso, no hay nada como llenar la cocina de baldas con nombre para diferenciar la comida de cada uno y evitar los hurtos ‘casuales’.

Repón, por dios. Hay una regla vital a la hora de compartir hogar. Nunca, jamás, te olvides de reponer el papel higiénico. Según las estadísticas oficiales el WC encabeza la lista de incidencias que han roto más relaciones de piso. Yo que tú no me la jugaba.

Y el último consejo: Disfruta esta experiencia que te ayudará a conocer a gente nueva. Bueno, también puedes disfrutar de la desaparición de tus galletas, de ir a ducharte y que no quede gas en el calentador, de cuando el aceite de la sartén lleva hirviendo una hora porque alguien se olvidó… Y de todos esos pequeños detalles que hacen del compartir piso un auténtico arte.

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