Ventajas de marcarte tus propias metas en el trabajo y cómo hacerlo de manera eficaz

ventajas de marcarte tus propias metas en el trabajo

¿Recuerdas cómo te sentías cuando aprobaste el último examen que hiciste?, ¿O ese trabajo al que no le veías fin, y pudiste entregar a tiempo? Terminar una tarea es una de las situaciones que más satisfacción producen en las personas.

Nos encanta esa sensación de acabar cosas, sobre todo en épocas de estrés, lo que nos convierte un poco en “adictos a tachar tareas”. A corto plazo, esto puede ser positivo. No obstante, engancharse a esa sensación puede tener ciertas limitaciones para nuestro crecimiento profesional, porque nos lleva a actuar sin rumbo, perdiendo visión sobre lo que aprendemos y sobre lo que queremos, alejándonos de nuestras metas.

A continuación, te cuento cómo aprovechar cualquier proyecto para que disfrutes de las ventajas de marcarte tus propias metas en el trabajo. Todo ello sin perder la alegría que produce eliminar tareas de la agenda y sin perder el foco en tus metas.

  1. Empieza por una buena gestión de tareas. Pregúntate: “¿para cuando tengo que hacerlo?, ¿cómo encaja con el resto de tareas?”, “¿cómo y cuando lo haré?”. Se trata de anticiparte, planificar y medir los esfuerzos de forma objetiva, estableciendo prioridades que minimicen tu nivel de estrés.
  • Haz una parada en mitad del camino siempre que puedas. Pregúntate y pregunta en tu entorno: “¿estoy haciendo bien esto?”. Reflexiona sobre tu aprendizaje: ¿qué cambios veo en mi desde que comencé a hacerlo? ¿qué he aprendido con las tareas anteriores?. Así pues, esto sirve para reconocer tus logros, mantener y mejorar tu nivel de motivación, darte cuenta de aquello que te aporta mayor o menor valor, y hacer ajustes para continuar.
  • Haz una lista con 3 objetivos como máximo, que sean alcanzables en tu entorno profesional y que dependa de ti lograrlos; ponles una fecha límite y pequeñas metas o tareas asociadas que te ayuden a darles realidad e ir avanzando.  Hay algunas herramientas que pueden ayudarte.
  • Sé constante. No sólo se trata de cumplir tus tareas o metas a tiempo, sino de pensar de forma habitual en por qué y para qué es importante para ti conseguir esos objetivos. Esto reforzará el compromiso contigo mismo y con lo que quieres.
  • Confianza y seguridad, pero también flexibilidad. Tienes recursos y capacidades para lograr lo que te interesa. No obstante, si algo falla en tus circunstancias o en tus acciones, recuerda que es normal en cualquier experiencia de la vida. Sigue intentándolo y no redundes en lo que salga mal.

Por último, no olvides mantener una actitud abierta; aunque no todo lo que hagas en una empresa esté ligado a tus propias metas, siempre dará lugar a un aprendizaje que te hará mejor profesional, e incluso al descubrimiento de nuevas motivaciones.

Y hasta aquí todas las claves para que disfrutes de las ventajas de marcarte tus propias metas en el trabajo. ¡Espero que te haya resultado útil!

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